Pasear  por Hinojales es transitar por un trozo de la historia de esta villa. Un prolongado aislamiento histórico ha permitido el mantenimiento de unos elementos patrimoniales relacionados con la arquitectura popular y el urbanismo. Entre los componentes arquitectónicos tendríamos que destacar tanto las viviendas tradicionales como una serie de detalles: calles, plazas, fuentes, lavaderos, empedrados tradicionales, alfombrillas ante las puertas, elementos decorativos en fachadas, molinos de aceite instalados dentro del propio casco urbano, hornos de leña de reminiscencias árabes para el plan que había en multitud de casas, aleros, pozos, muros de piedra y adobe que poco a poco, a medida que los vamos conociendo, nos revelan el secreto de Hinojales, un secreto que se acentúa cuando nos adentramos en su casco urbano: las traseras de calle Francisco Martínez, la calle Socorro, el mirador de la villa en la calle Aracena, la fuente lavadero de “La Cañá”, las calles Abajo, el Patrás, Andalucia, etc, nos muestran una original estampa árabe y serrana del pueblo, que le otorga personalidad y diferencia.